25 de mayo de 2020
13 de agosto de 2018

Las menciones a España en la propaganda yihadista se han desplomado tras el auge de 2016 y 2017, según un informe

Instituto de Seguridad: La propaganda de los atentados de Cataluña fue escasa por la degradación del aparato de comunicación de DAESH

Las menciones a España en la propaganda yihadista se han desplomado tras el auge de 2016 y 2017, según un informe
EUROPA PRESS

MADRID, 13 Ago. (EUROPA PRESS) -

Las menciones a España en la propaganda yihadista en 2018 se han desplomado tras el auge experimentado en los dos años anteriores, pasando de 44 en 2016 y 32 en 2017 a solo ocho alusiones entre enero y junio de este año, según los datos de un informe del Instituto de Seguridad y Cultura, recogido por Europa Press.

Así figura en el informe 'El estado de la yihad online un año después de los atentados de Barcelona y Cambrils', firmado por Manuel R. Torres Soriano, profesor titular de Ciencia Política en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla y miembro del Consejo Académico del Instituto de Seguridad y Cultura, que recoge las cifras del Grupo de Estudios sobre Seguridad Internacional (GESI).

Según estos datos, la presencia de España en la propaganda yihadista ha pasado por distintos altibajos desde 2001. Hasta 2003 era muy baja, pero al año siguiente se disparó hasta alcanzar 23 menciones, y después cayó drásticamente, a once menciones en 2005 y solo cinco en 2006.

Entre 2007 y 2015 hubo una cierta estabilidad, con un mínimo de 14 y un máximo de 23 alusiones a España cada año, tras lo cual se produjo el fuerte incremento de 2016 y el posterior descenso al año siguiente.

AL ANDALUS

El estudio indica que el impulso del protagonismo de España en el discurso yihadista en las últimas dos décadas se debe a varios motivos, el primero de los cuales son los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, que "generaron una onda expansiva de carácter propagandístico" que "llega hasta nuestros días con una intensidad similar".

Igualmente, influyó la fundación de la filial de Al Qaeda en el Magreb, con la adhesión a Al Qaeda del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate. La nueva vocación magrebí y globalista de este grupo, junto al impulso a la comunicación, tuvo un reflejo directo en la atención que esta organización dedicó a España y, de hecho, su nuevo aparato propagandístico pasó a denominarse Al Andalus Institute for Media Production.

Los yihadistas magrebíes, dice el informe, se percibieron a sí mismos como los herederos de los conquistadores árabes que tomaron el control de la Península Ibérica en el siglo VIII, a lo cual añadieron un recobrado interés en la recuperación de Ceuta y Melilla, cuya "ocupación" por parte de España adoptaron como un argumento para cargar contra la desidia de la monarquía marroquí.

El tercer factor es la irrupción de Estado Islámico y su "incesante actividad comunicativa". En los años 2013 y 2016, este grupo fue el actor individual que mayor número de menciones a España generó cada año, ocupando el liderazgo que históricamente habían desempeñado para el caso español Al Qaeda y su filial magrebí. El discurso de Estado Islámico comparte un mismo núcleo de referencias simbólicas, incluyendo la nostalgia por la mítica Al Andalus y su deseo de reintegrarla a los dominios del Califato.

El declive del Estado Islámico supuso el desplome del número de menciones. Desde el inicio de 2017 hasta los atentados de agosto, sólo había hecho referencia a España en dos ocasiones de manera
tangencial, a las que se sumaban otras dos menciones provenientes de dos plataformas mediáticas afines al grupo. En cambio, en el año anterior, durante el mismo periodo de tiempo, Estado Islámico había hecho referencia a España en 14 ocasiones, más otras seis de sus plataformas mediáticas afines.

LA PROPAGANDA DE DAESH ES "LA SOMBRA DE LO QUE LLEGÓ A SER"

El informe dado a conocer este lunes analiza también la evolución de la propaganda de Estado Islámico y concluye que "es solo la sombra de lo que un día llegó a ser", debido a que el retroceso territorial experimentado en los últimos dos años "ha afectado a sus propios estándares de cantidad, calidad y relevancia".

Según el Instituto de Seguridad y Cultura, una asociación sin ánimo de lucro que promueve la prevención del extremismo violento a través del análisis, el debate y la sensibilización, los atentados perpetrados en Barcelona y Cambrils (Tarragona) en agosto de 2017 constituyen un punto de inflexión donde resulta posible apreciar el cambio de tendencia en la actividad comunicativa de la organización terrorista.

La ejecución de estos ataques coincide en el tiempo con la degradación del aparato de comunicación de Estado Islámico, en un momento en que estaba a punto de perder el control sobre la ciudad siria de Raqqa, que hasta ese momento se había convertido en la capital de facto del califato.

Esto explicaría que la explotación propagandística de los atentados de Cataluña estuviese, según el autor del informe, "muy por detrás de la que recibieron otros ataques de menor entidad". Así, DAESH solo fue capaz de elaborar un vídeo monográfico, titulado 'El principio de la tormenta: la conquista de Barcelona', y aunque utilizó por primera vez como portavoces a dos combatientes hispanoparlantes, la grabación fue objeto de todo tipo de burlas por parte de los internautas españoles.

Además, la principal publicación escrita de la organización terrorista, 'Rumiyah', no solo no aportó ningún dato novedoso sobre los atentados, sino que se hizo eco de un bulo sobre una inexistente toma de rehenes y aportó otra información errónea.

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