18 de octubre de 2019
31 de enero de 2008

PSOE rompió negociaciones con Batasuna al discrepar sobre la independencia y la creación de un Estatuto vasco-navarro

MADRID, 31 Ene. (EUROPA PRESS) -

PSOE y PNV rechazaron durante las conocidas como conversaciones en el Santuario de Loiola (Gipúzcoa) en otoño de 2006 la propuesta de acuerdo planteada por Batasuna al no aceptar la aparición de una mención expresa a la independencia y la creación de un órgano común encargado de realizar un Estatuto de Autonomía para los tres territorios vascos y Navarra en un plazo de dos años y que tendría que ser refrendado por la ciudadanía.

Según publica el diario 'Gara' en su edición de hoy, a pesar de que las partes "habían alcanzado un inicio de consenso", tanto el PSOE como el PNV se negaron a concretar dos puntos de la propuesta de la izquierda abertzale relativos al derecho a decidir y a la territorialidad, lo que acabó con el posible acuerdo político entre las partes.

La izquierda aberztale propuso introducir una mención textual a la independencia, entre otras fórmulas, "como una de las opciones materializables en el futuro si la ciudadanía vasca lo deseaba", así como crear un órgano institucional común aceptado por las partes y que se encargaría de elaborar un Estatuto de Autonomía único para los tres territorios vascos y Navarra y que debería ser refrendado por la ciudadanía de cada ámbito.

El primero en abandonar la mesa de negociación fue el PSOE, al entender, según informa 'Gara', que las concreciones propuestas por la delegación liderada por Arnaldo Otegi "superaban los márgenes de la Constitución". El PNV también decidió retirarse.

Tras la negativa de ambos partidos, en la última reunión celebrada en octubre, se presentó un segundo borrador que, en opinión de la izquierda abertzale, "abría las puertas a construir un nuevo marco político" en el que tuviera cabida la opción de la independencia. "El acuerdo resultante garantizará que todos los proyectos políticos pueden ser no sólo defendidos en condiciones de igualdad de oportunidades y ausencia de toda forma de coacción o injerencia, sino que además puedan ser materializados si ése es el deseo mayoritario de la ciudadanía vasca expresado a través de los procedimientos legales", rezaba un párrafo del mismo.

No obstante, Batasuna consideraba, según el diario abertzale, que el borrador no cerraba "las puertas a un nuevo fraude, al apuntalamiento del marco o a una simple reforma del mismo" y tampoco reflejaba "con suficiente claridad que se pueda alcanzar la independencia", por lo que, ya en el mes de noviembre, Batasuna añadió al borrador "una mención que defina el sujeto político y lo ate a los cuatro territorios".

"El ordenamiento jurídico-político resultante --señalaba esta nueva mención-- para los territorios de Alava, Vizcaya, Guipúzcoa y Navarra reconocerá y regulará los mecanismos jurídicos y políticos que permitan a la ciudadanía de los cuatro territorios adoptar decisiones en torno a su futuro político e institucional. Dichas decisiones se tomarán teniendo como único límite la voluntad popular".

Los representantes de Batasuna reclamaban, además, que se concretara entre paréntesis "de qué opciones se está hablando: Autonomista, federalista o independentista", algo a los que se negaron socialistas y nacionalistas vascos.

El borrador recogía el compromiso con un órgano institucional común entre Navarra y el País Vasco que "tendrá las atribuciones ejecutivas y de propuesta legislativa en el marco competencial que se acuerde, de conformidad con el ordenamiento jurídico". "Este órgano institucional elaborará un Estatuto de Autonomía para los territorios de Alava, Vizcaya, Guipúzcoa y Navarra en un plazo no superior a dos años desde su constitución. Dicho Estatuto deberá de ser refrendado por la mayoría de la ciudadanía de cada ámbito", añade Batasuna para aclarar cuáles son esas competencias.

La negativa de PSOE y PNV a aceptar estos dos puntos del borrador dejó el posible acuerdo político en punto muerto, señala 'Gara'.