28 de noviembre de 2020
11 de diciembre de 2007

UE.- Fundación para la Libertad pide a la Eurocámara que no dé cobertura al "entramado" de ETA

Entregan un documento en el que exponen que en el País Vasco la mitad de la población vive privada de las libertades fundamentales

ESTRASBURGO, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -

Tres representantes de la Fundación para la Libertad, que preside Nicolás Redondo Terreros, visitaron durante el lunes y el martes el Parlamento Europeo y se reunieron con eurodiputados del PSOE y del PP para pedirles que las instituciones comunitarias, y en particular la Eurocámara, "no den apoyo institucional y legal al entramado de ETA" y eviten colaborar en la estrategia de "legitimación exterior" que busca el entorno de la banda terrorista.

La delegación la encabezó el vicepresidente primero de la Fundación, Javier Elorrieta; el gerente, Eduardo Uriarte y la representante de relaciones institucionales Arantza Mota. En las reuniones entregaron a los parlamentarios un documento en el que exponen que en el País Vasco la mitad de la población vive privada de las libertades fundamentales.

Elorrieta explicó en declaraciones a Europa Press que el objetivo de la visita era frenar los "intentos permanentes" del entorno de ETA de "buscar legitimación" en las instancias internacionales, intentos en los que colabora el "nacionalismo internacional". Se trata de evitar, según dijo, que la UE asuma como propio el discurso de que en el País Vasco existe "un conflicto", del cual ETA sería una "manifestación", y que es necesario llegar a un "acuerdo político" para resolverlo.

Los representantes de la Fundación para la Libertad se reunieron con los eurodiputados socialistas Miguel Ángel Martínez y Bárbara Duhrkop; y con los populares Jaime Mayor Oreja, Carlos Iturgaiz y Manfred Weber, portavoz de este grupo en la comisión de Libertades Públicas de la Eurocámara. A través de ellos, se hizo llegar su documento a otros parlamentarios, como el presidente del grupo liberal, Graham Watson, la portavoz de esta formación en Libertades Públicas, Sara Ludford, y el vicepresidente del Parlamento y miembro de los Verdes, Gerard Onesta.

Elorrieta explicó que todos los parlamentarios tuvieron una actitud "receptiva" a las demandas de la Fundación para la Libertad y aseguraron que la Eurocámara no prestará ningún tipo de cobertura a organizaciones terroristas.

El vicepresidente de la Fundación indicó que durante las entrevistas no se abordó la resolución aprobada por la Eurocámara en octubre del año pasado apoyando el proceso de diálogo entre el Gobierno y ETA. Aunque Elorrieta considera que se trató de una "estrategia errónea", el objetivo de la visita a Estrasburgo no era "recriminar" sino "mirar hacia el futuro" y "apelar a la unidad de las fuerzas democráticas para derrotar al terrorismo.

El viaje de la Fundación para la Libertad a Estrasburgo se produjo con motivo del 59 aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos y un día antes de la proclamación de la Nueva Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea.

En el texto que llevaron sus representantes se dice que los constitucionalistas vascos, los "vascos no nacionalistas" continúan desarrollando su vida política "privados de libertad, perseguidos y amenazados por ETA y sus organizaciones circundantes".

Añaden que esto ocurre con la "premeditada indiferencia del resto del nacionalismo vasco", a quien critican también en este documento al afirmar que, aunque "dice condenar el terrorismo, no hace nada para combatirlo". Recuerdan también que el nacionalismo vasco incluye en su argumentario político la "falsedad historicista" del supuesto "conflicto" de Eusakal-Herría con España y Francia y precisan que "comparte la aspiración de independencia" de ETA e "indirectamente el discurso que relaciona el final del terrorismo de ETA con el conjunto de su antidemocrático proyecto secesionista".

El objetivo que tienen estos representantes de la Fundación por la Libertad es transmitir la idea de que ETA y sus organizaciones circundantes buscan en el exterior la legitimidad que no tienen en el interior. "En este sentido intentan periódicamente acercarse entre otras a las instituciones de la UE", precisan.

Por ello, piden a las instituciones europeas que "no sean referentes utilizados para legitimar los objetivos que los grupos terroristas y organizaciones circundantes quieren imponer de manera antidemocrática a una sociedad privada de libertad".

Recuerdan también que precisamente el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con su intervención del pasado 28 de noviembre durante su intervención en el Parlamento Europeo, buscaba "terminar con parte del apoyo internacional que ETA había conseguido cuando el Parlamento Europeo decidió apoyar el llamado 'proceso de paz' iniciado en España.

En este documento, la Fundación expone también que el "consenso" entre partidos políticos en España tuvo una traducción "inmediata" y fue la "reducción gradual de víctimas mortales" por el terrorismo de ETA. Apuntan que en 2001 murieron 15 personas; en 2002 fueron 5; tres en 2003 y ninguna desde 2004. Recuerdan que en marzo de 2006 ETA anunció un alto el fuego y Zapatero anunció el diálogo con ETA sin el acuerdo de la oposición y añaden que la banda puso fin al alto el fuego con la colocación de un coche bomba en el aeropuerto de Madrid en diciembre de 2006.