26 de mayo de 2020
28 de noviembre de 2018

Vicepresidente del Senado cree que relacionarse con China es compatible con hablar de "líneas rojas" como los DDHH

"Nosotros somos una monarquía y estoy seguro de que a ellos no les gusta tampoco nuestro régimen", dice Sanz tras recibir a Xi Jinping

Vicepresidente del Senado cree que relacionarse con China es compatible con hablar de "líneas rojas" como los DDHH
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MADRID, 28 Nov. (EUROPA PRESS) -

El vicepresidente primero del Senado, el 'popular' Pedro Sanz, ha defendido este miércoles que España tiene que tener relación con China y que eso es "independiente de que haya líneas rojas que en un momento alguien pueda plantear".

Sanz se ha expresado así preguntado sobre si las vulneraciones de Derechos Humanos en China han llevado al PP a plantear objeciones a la visita del presidente chino, Xi Jinping, igual que hizo la semana pasada con el viaje a Cuba del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

El expresidente riojano ha comparecido ante los periodistas apenas una hora después de que la Cámara haya recibido solemnemente al presidente chino durante su visita de Estado a España.

Para empezar, Sanz ha alegado que la política exterior la marca el Gobierno, y que las Cámaras tienen poco que decir, y luego ha añadido que "la relación con los países debe ser algo natural y vital", sin "cerrarse a nada" y con el "máximo respeto" a la autonomía de cada país a la hora de "gestionarse a sí mismo".

Pero además, ha advertido de que quien rechace tener relación comercial, económica y turística con China "perjudicará a España" y lo mismo desde el punto de vista cultural. A su modo de ver, eso es compatible, y para eso están la diplomacia y los diplomáticos, con poder decir que no se comparten determinadas cosas.

"Otra cosa es que en esas relaciones, en un momento uno pueda decir 'no comparto la república comunista, o lo que sea; nosotros somos una monarquía y estoy seguro de que a ellos no les gusta tampoco nuestro régimen", ha ilustrado. Es más, cree que esa posibilidad "no se esconde" en las relaciones económicas o culturales.

Preguntado entonces si durante la visita se hablará de Derechos Humanos, ha respondido que "el respeto de España y de cualquier ciudadano del mundo a la defensa de los derechos fundamentales de la persona desde el punto de vista de su propia libertad es algo que siempre hay que poner encima de la mesa".

"Si porque se produzca un hecho de esos no me voy a relacionar con un país...", ha proseguido, pero ha añadido que no quería hacer afirmaciones "en un momento puntual que se puedan sacar de contexto". "Las cosas hay que verlas de forma mucho más genética y no sacar conclusiones de una cuestión que puede ser puntual como si fuese una categoría sobre el tema", ha dicho, sin precisar a qué se refería.

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