18 de octubre de 2019
  • Jueves, 17 de Octubre
  • 21 de septiembre de 2019

    El británico Alex Beard apuesta por recuperar la "alegría" de la enseñanza en su libro 'Otra forma de aprender'

    El británico Alex Beard apuesta por recuperar la "alegría" de la enseñanza en su libro 'Otra forma de aprender'
    El británico Alex Beard es autor del libro 'Otra forma de aprender'PLATAFORMA ACTUAL

    MADRID, 21 Sep. (EUROPA PRESS) -

    El británico Alex Beard fue un profesor ilusionado que conoció la frustración nada más entrar en un aula. Él, que había estudiado en un colegio "muy bonito" de la Inglaterra campestre, algo así como el Howards de Harry Potter, se estrenó como docente hace diez años en la deprimida zona del sur londinense, a la que llegó creyendo que sería "un Robin Williams como en 'El club de los poetas muertos'.

    Lo que se encontró es un alumnado desanimado y "con dos tercios que tenían el inglés como segundo idioma". Nada de lo que tenía planeado le funcionaba. "Los jóvenes viven en el futuro con sus 'smartphones', aunque los métodos de docencia que utilizamos ya se usaban en la antigua Grecia", explica en una entrevista a Europa Press.

    Desencantado consigo mismo y con la docencia en general, Beard emprendió un viaje por todo el mundo. No se trataba de un viaje espiritual, sino educativo en todos los sentidos: buscaba una respuesta a los retos de la docencia en el futuro.

    "Me di cuenta de que tenía que hacer algo", afirma Beard, que tras el periplo condensó lo que le enseñaron en escuelas de distintas latitudes en el libro 'Otras formas de aprender', que ha publicado en España la editorial Plataforma Actual.

    Beard visitó las aplaudidas escuelas de Finlandia, el exigente sistema educativo chino o los vanguardistas métodos de Silicon Valley, en Estados Unidos, entre otros lugares. De la mezcla de estos tres modelos de educación extrae su propuesta para las aulas de todo el mundo.

    "En Finlandia tienen libertad y creatividad, y hay mucha confianza entre familias y profesores. En Shanghái hay competitividad desde que se empieza a estudiar con dos años, se memoriza mucho y eso es efectivo para aprender, mientras en Silicon Valley se trabaja mucho en equipos, se juega y experimenta", resume.

    Para Beard, memorizar no es malo. "Ahora sabemos que para el cerebro es importante para desarrollarse", asegura, aunque propone además de aprender la lección, a los jóvenes se les debe animar a crear y desarrollar empatía e inteligencia emocional. También, hacer del aula un lugar apetecible.

    "EL SISTEMA NOS QUITA LA ALEGRÍA DE APRENDER"

    "Los humanos tenemos una habilidad innata para aprender, somos una especie de estudiantes y profesores, pero el sistema educativo, por desgracia, nos quita la alegría de aprender", sostiene el británico.

    "No hay ningún trabajo más importante para el futuro que la docencia", apostilla Beard, que imagina la profesión de las próximas décadas como algo "muy creativo" que debe aprovechar las nuevas herramientas tecnológicas.

    El futuro también acapara muchas de las páginas de 'Otras formas de aprender'. Su autor cuestiona, por ejemplo, que los profesores sigan dedicando tiempo a tareas rutinarias como calificar trabajos cuando hay máquinas que ya pueden hacerlo. "Lo he visto en Estados Unidos y China", asegura. En su opinión, ese tiempo se podría emplear en la atención directa a los alumnos.

    Sin embargo, Beard no se ampara solo en la tecnología para proponer una revolución educativa. "No habrá revolución escolar sin aplicar todo el conocimiento que ya tenemos del cerebro y de la inteligencia artificial, pero además hay que educar con ideas inspiradores y con experiencias de otros lugares. Necesitamos un sistema donde los estudiantes y profesores se sientan parte de él y vuelvan a sentirse felices", concluye.

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