5 de diciembre de 2020
29 de octubre de 2020

Greenpeace celebra el enfoque social y ambiental de los PGE pero pide no financiar energías contaminantes

MADRID, 29 Oct. (EUROPA PRESS) -

Greenpeace ha reconocido la apuesta por la recuperación social y la reconstrucción verde que recogen los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2021, con un aumento del gasto social que supone un 59,9%, en un primer análisis de los mismos tras su presentación en el Congreso de los Diputados, aunque ha reclamado que no financien energías contaminantes.

Según Greenpeace, el adelanto de los 27.000 millones de euros de los fondos de recuperación va a permitir el desarrollo de una gran apuesta verde centrada principalmente en renovables, movilidad y rehabilitación de viviendas. A pesar de ello, la organización denuncia que los Presupuestos siguen destinando fondos públicos a subvencionar las industrias y energías contaminantes sin especificar ningún condicionante ambiental.

Además, lamenta que la protección de la biodiversidad y de los ecosistemas resilientes, pese a ser una de las 10 palancas incorporadas en el Plan de Recuperación presentado por el Gobierno, tan solo se asignan 1.395 millones de euros que se repartirán entre el cuidado de los ecosistemas, agua, costa y economía circular.

También lamenta "la tibieza" de los presupuestos en términos de fiscalidad verde ya que, como enfatiza, el principio "quien contamina, paga" está prácticamente ausente de los presupuestos y afirma que España sigue estando en el furgón de cola de la Unión Europea en impuestos verdes, con un porcentaje respecto al PIB del 1,83%, frente a la media del 2,5%.

"La inversión en renovables, redes inteligentes, movilidad y rehabilitación de viviendas está alineada con la transición ecológica: es un acierto que celebramos. Sin embargo, es inaceptable que sigan dedicando fondos públicos a subvencionar las industrias y energías contaminantes, sería muy mala señal que no se equiparara la fiscalidad del diésel con la gasolina. Además, la inversión en biodiversidad es demasiado modesta para el reto que tenemos. Nos estamos jugando el futuro en un contexto de emergencia climática y crisis de biodiversidad", afirma el director de Greenpeace, Mario Rodríguez.