25 de febrero de 2020
27 de septiembre de 2008

El cardenal arzobispo de Barcelona alerta de la "deshumanización" que supone la legalización del suicidio asistido

BARCELONA, 27 Sep. (EUROPA PRESS) -

El cardenal arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, alertó hoy de la "deshumanización" que supone la legalización del suicidio asistido, cuya regulación planea el Gobierno central durante esta legislatura.

En declaraciones a Europa Press, Sistach instó a médicos y autoridades a "trabajar para la salud" y no promover actuaciones que vayan "en contra de la vida, como la pena de muerte, el aborto, la eutanasia y los suicidios".

"Nos jugamos muchísimo y no se trata de una ley sin importancia", dijo, considerando que cuando una sociedad no valora la vida, "se deshumaniza totalmente", y cuestionó si los ancianos, al ir a un hospital, "tendrán la seguridad de que serán tratados para salvar su vida".

El ministro de Sanidad, Bernat Soria, anunció a principios de septiembre que el Gobierno central iniciará una reflexión sobre la legalización del suicidio asistido y no descartó que se pueda consensuar una modificación del Código Penal antes del fin de la legislatura para permitir que un enfermo pueda recibir ayuda para poner fin a su vida.

Sistach realizó estas declaraciones tras el acto de colocación de la primera piedra del nuevo edificio del Refugio de Obreras en Barcelona, junto al concejal del Distrito de Gràcia, Guillem Espriu, que destacó la "voluntad cívica" y el acuerdo unánime para llegar a un acuerdo entre todas las partes implicadas en el proyecto.

La remodelación y ampliación del equipamiento para ancianas permitirá ampliar la capacidad del servicio de las 66 plazas actuales a 93, además de la creación de un Centro de Día de 32 plazas mixtas y la construcción de un aparcamiento subterráneo con 230 plazas, cubierto por una zona ajardinada. Se prevé que las obras tengan una duración de tres años.