14 de noviembre de 2019
14 de marzo de 2008

Colectivos de Celíacos reconocen que parroquias "de toda España" dan hostias de maíz, pese a la prohibición eclesial

MADRID, 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

Asociaciones de Celíacos reconocieron hoy que, a pesar de la prohibición de la Iglesia, parroquias "de toda España" dan la Comunión con hostias de maíz y no de trigo, ya que "mucha gente" acude a estas asociaciones para solicitarlas. Los conventos de monjas son los encargados de elaborarlas.

La presidenta de la Asociación de Celíacos de Madrid, Manuela Márquez, aseguró que solicitan hostias de maíz a "un convento de monjas" y apuntó que "hay sacerdotes a los que no les importa consagrar esta forma y la piden para su parroquia de Madrid y de otras zonas de España". "Con el tema de las primeras comuniones siempre hay conflictos", añadió.

En la misma línea, la presidenta de la Asociación de Celíacos de Cataluña, Matilde Torralba, señaló que los párrocos catalanes "mayoritariamente" permiten a estos enfermos comulgar con hostias sin gluten en la Primera Comunión. Reconoció que se dan "algunos casos" de reticencias cada año, pero "generalmente" se resuelven.

Torralba explicó que "siempre hay algún cura que se niega" en Cataluña a usar la oblea sin gluten, pero que finalmente "se adaptan" en su mayoría. Este año, según aseguró, sólo se dio un caso en esta comunidad, pero finalmente, el responsable de esta iglesia, situada en el Maresme, aceptó el cambio. "Normalmente, hay una buena predisposición de los curas", señaló.

Según añadió, la asociación cuenta con hostias sin gluten a disposición de las familias que se encuentren en estas situaciones y, con ellas, "generalmente", las iglesias catalanas "no ponen ningún problema".

DOCTRINA CATÓLICA

Las declaraciones de los colectivos de celíacos se produjeron tras la polémica del niño celíaco de Huesca al que el cura de su parroquia le prohibió hacer la Primera Comunión con una hostia sin gluten, siguiendo la doctrina católica determinada en una 'Instrucción' de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, fechada en Roma en marzo de 2004.

En ella, se especifica que "el pan que se emplea en el Santo Sacrificio de la Eucaristía debe ser ázimo, de sólo trigo y hecho recientemente, para que no haya ningún peligro de que se corrompa". "Por consiguiente, no puede constituir la materia válida, para la realización del Sacrificio y del Sacramento eucarístico, el pan elaborado con otras sustancias, aunque sean cereales, ni aquel que lleva mezcla de una sustancia diversa del trigo", añade.

Asimismo, ante la propuesta de la Iglesia de comulgar únicamente con vino --que se ofrece habitualmente al celíaco en una cucharilla--, estos padres aragoneses reprobaron la sugerencia, considerando inconveniente que su hijo, menor de edad, ingiriera alcohol y ofrecieron como alternativa la Comunión con mosto.

Sin embargo, esta opción también fue desestimada por la diócesis oscense, ya que el vino que se utiliza en este sacramento "debe ser natural, del fruto de la vid, puro y sin corromper, sin mezcla de sustancias extrañas".