22 de octubre de 2019
4 de abril de 2008

El Gobierno de Aragón afirma que las grandes ciudades deberían tener planes de emergencia ante la falta de agua

ZARAGOZA, 4 Abr. (EUROPA PRESS) -

El consejero de Agricultura y Alimentación del Gobierno de Aragón, Gonzalo Arguilé, manifestó en relación al planteamiento de la Generalitat de realizar un trasvase de agua del río Segre a Barcelona, que todas las grandes ciudades deberían tener un plan de emergencia para poder actuar en años de sequía. Agregó que "todas las ideas que se tienen cuando existe un problema irreversible, me parecen mal porque se piensa muy mal en esos momentos".

Arguilé, en una entrevista concedida a RNE en Aragón, recogida por Europa Press, dijo, sobre la propuesta de trasvase del Segre, que "todas las iniciativas que se tienen cuando hay un problema irreversible me parecen mal, se piensa muy mal en esos momentos; en esos momentos la cabeza está funcionando regular y lo que se recomendaría tanto a los gobiernos de las comunidades autónomas como al Gobierno de la nación, como más aún a los gobiernos municipales, sobre todo de las grandes ciudades que no se acuerden sólo de Santa Bárbara cuando truena".

En este sentido, el consejero agregó que "las grandes ciudades tendrían que tener un abastecimiento de agua en condiciones climatológicas normales, regular y normal, pero también deberían de tener un plan de crisis o de emergencia para cuando el clima te hace bromas de este tipo".

"Creo que hay pocas ciudades en España, yo no conozco ninguna, que tengan planes de emergencia para cuando vienen mal dadas. Ha habido años prolongados de sequía en el valle del Ebro que hizo empobrecer a mucha gente, eran los años 40 ó 50, no había tanta demanda como ahora, pero la gente lo pasó francamente mal, estuvo a punto de haber hambruna en España y en el valle del Ebro, emigró mucha gente en aquellos años a otros lugares", comentó Gonzalo Arguilé.

"Pienso --aseveró el consejero-- que estas ideas geniales, que se les ocurren a los que tienen la necesidad en ese momento, no son geniales ni mucho menos, son ideas que no están bien calculadas y que no son buenas".

El responsable del Departamento de Agricultura hizo hincapié en que las decisiones las tiene que tomar "el Gobierno de la nación con los gobiernos de las comunidades autónomas que pertenecen a la Cuenca del Ebro" porque "hay una normativa que hay que cumplir".

Argumentó que "ni que decir tiene que en una crisis aguda de falta de agua, a la gente no se le puede dejar sin el líquido elemento, pero las cosas se tienen que hacer como se tienen que hacer, pensando todos, las comunidades de la cuenca y el Gobierno de la nación, oír su opinión, y tomar la decisión que se tenga que tomar pero siempre dentro de los cauces legales".