7 de abril de 2020
28 de diciembre de 2008

Más de 400 personas fueron detenidas en operaciones antidroga en Galicia en 2008, un 2% más que en 2007

Los entramados dirigidos por "grandes capos" gallegos ceden el "control" del tráfico de drogas a los colombianos

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 28 Dic. (EUROPA PRESS) -

Un total de 402 detenciones fueron practicadas por agentes de la Policía Judicial debido a delitos de tráfico de drogas entre el 1 de enero y el 30 de noviembre de 2008, lo que supone un incremento de arrestos del 1,73% respecto al mismo periodo de 2007.

Según los datos facilitados a Europa Press por la Delegación del Gobierno en Galicia, la mayoría de las detenciones fueron practicadas por agentes de la Unidad de drogas y crimen organizado (Udyco), si bien en la comunidad también actúan contra la droga la Guardia Civil y Vigilancia Aduanera.

Entre los operativos antidroga más importantes desarrollados en la Comunidad gallega a lo largo de este año 2008 se incluye la 'Operación Arcos', que en el mes de enero culminó con la detención de ocho personas -cinco en España y tres en Portugal--. La investigación de un clan gallego llevó a la Jefatura Superior de Policía de Galicia hasta otra red que operaba en Suramérica, Madrid, Salamanca y Portugal.

Esta red usaba un novedoso sistema, mediante el cual la droga iba congelada en el hielo que cubría una partida de 24 toneladas de pulpo procedente de Venezuela que llegó en el interior de un contenedor frigorífico al puerto de Lisboa el 22 de diciembre de 2007.

La Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) de Galicia detuvo a cinco personas por su presunta implicación en la organización criminal y bajo la dirección del Juzgado Central de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional y de la Fiscalía Antidroga en Toledo, Madrid, Salamanca y Tudela. Por su parte, la Policía Judicial portuguesa dependiente de la Dirección Central de Investigación do Tráfico de Drogas arrestó a tres ciudadanos lusos.

OPERATIVOS 'CABANA' Y 'PONY'

Otro de los operativos destacados fue la 'Operación Cabana', desarrollada por el Cuerpo Nacional de Policía, la Guardia Civil, y la Policía Judiciaria portuguesa, que logró desarticular una organización internacional dedicada al tráfico organizado de cocaína y se saldó con cuatro personas detenidas en Vigo, Tui y Ourense y con una quinta imputada procedente de la ciudad de As Burgas, además de la incautación de 625 kilos de clorhidrato de cocaína.

La 'Operación Cabana' comenzó en octubre de 2007 con las primeras informaciones aportadas tanto por la Udyco-, como por la Guardia Civil de la Comandancia de Pontevedra. La fase final concluyó en julio con la aprehensión en el puerto de Leixoes-Oporto de un contenedor frigorífico con 22 toneladas de ajos, agrupados en 20 palés, cada uno con 110 cajas de 10 kilogramos y, camuflado entre ellos, una cantidad de 565 paquetes con algo más de 1 kilos de clorhidrato de cocaína. El peso total de la cocaína incautada asciende 625 kilos, que tendrían un valor en mercado de 18.

También este año agentes del Cuerpo Nacional de Policía y la Agencia Tributaria detuvieron a ocho personas y se incautaron de 3.500 kilos de cocaína, valorados en unos 120 millones de euros, en el marco de las investigaciones 'Pony' y 'Musa' iniciadas en 2007 bajo la dirección técnico-jurídica del titular del Juzgado de Instrucción Número 3 de Cambados y de la Fiscalía Antidroga de la Audiencia Provincial de Pontevedra.

La Policía Nacional detuvo también a 19 personas por tráfico de drogas en Galicia, Andalucía y Canarias en la 'Operación Parrulo'. Nueve fueron arrestadas en la Comunidad gallega y las otras 10 entre enero y abril en varias localidades españolas. Como resultado de los registros en inmuebles de la provincia de Pontevedra se intervinieron 10,3 kilos de cocaína, 1.800 bolas de hachís, 75,8 kilos de sustancia de corte, una pistola simulada, 7.600 euros y 14 vehículos, entre otros efectos.

TRAFICANTES COLOMBIANOS

En declaraciones a Europa Press, el delegado del Gobierno en Galicia, Manuel Ameijeiras, explicó que en la Comunidad gallega "ya no hay grandes capos gallegos" al frente de los entramados de tráfico de drogas, que ceden el control de estos a los traficantes colombianos que "son los que lo controlan todo" y que "sólo necesitan transporte y que introduzcan la mercancía por Galicia y el norte de Portugal".

Así, si bien antes eran los capos gallegos los que compraban la droga en origen y la transportaban, ahora los colombianos nombran un intermediario que coordina el movimiento de droga con transportistas gallegos. Según precisó Ameijeiras, estos se embolsan "un 30 por ciento".

El delegado del Gobierno subrayó que, debido a la "presión policial" y los controles en las Rías Baixas, especialmente, los clanes de la droga "toman más precauciones y se profesionalizan más" y la droga "viaja por carretera" a la comunidad. De este modo, los narcotraficantes se dedican al tráfico marítimo de drogas en Galicia -de cocaína y hachís--, sobre todo en la provincia de Pontevedra, según han detectado los cuerpos y fuerzas de seguridad.

En este sentido, los narcos realizan el tráfico a través de contenedores a través de puertos, ya que la ocultación de la droga necesita así menos infraestructuras, según puntualizó Ameijeiras, y "tiene menos riesgos" para los traficantes.

PREVENCIÓN

Asimismo, en 2008 en el marco de los planes preventivos desarrollados por los cuerpos y fuerzas de seguridad fueron arrestadas 13 personas en el mismo periodo de tiempo en Galicia, seis puntos de venta desarticulados y denunciadas más de 440 personas por tenencia y consumo de sustancias estupefacientes.

También en el marco de estos planes de respuesta policial al consumo y tráfico minorista en el entorno de centros educativos y otros proyectos preventivos decomisaron diversas cantidades de heroína, cocaína, resina de hachís, marihuana, Speedy, éxtasis y psicofármacos, entre otros.

"No puedo estar más agradecido a las fuerzas y cuerpos de seguridad", resaltó a Europa Press el delegado del Gobierno en Galicia, al tiempo que comentó que "hay que renovarse día a día" porque las organizaciones delictivas "buscan siempre alternativas", por lo que los efectivos "tienen que aplicarse".

"La respuesta es satisfactoria, pero el reto cada día es mayor", sentenció y concluyó que "la lucha es muy complicada, pero las especializaciones de los cuerpos de seguridad son encomiables" y conllevan "gran sacrificio personal".