8 de marzo de 2021
28 de septiembre de 2014

El prelado del Opus Dei pide que haya "muchas familias" a pesar de un contexto social "difícil y hostil"

El prelado del Opus Dei pide que haya "muchas familias" a pesar de un contexto social "difícil y hostil"
OPUS DEI

MADRID, 28 Sep. (EUROPA PRESS) -

El prelado del Opus Dei, monseñor Javier Echevarría, ha rezado para que haya "muchas familias" que sean como la Sagrada Familia y ha animado a ayudarlas a ir hacia delante "a pesar del contexto social muchas veces difícil y hasta hostil", durante la homilía de la Misa de Agradecimiento por la beatificación del sucesor de San Josemaría Escrivá al frente del Opus Dei, Álvaro del Portillo, que se ha celebrado este domingo a las 12,00 horas en Valdebebas (Madrid), ante miles de fieles.

"Sé que muchos de vosotros os dedicáis generosamente a apoyar a otros matrimonios en su camino de fidelidad, a ayudar a muchos otros hogares a ir adelante en un contexto social muchas veces difícil y hasta hostil. ¡Ánimo! Vuestra labor de testimonio y de evangelización es necesario para el mundo entero", ha subrayado.

En este día en que el Papa Francisco ha dedicado la oración por la familia ante la próxima Asamblea Extraordinaria del Sínodo de la Familia que tendrá lugar del 5 al 19 de octubre, el prelado del Opus Dei se ha sumado a las súplicas de toda la Iglesia por la familia, esa "comunión de amor", esa "escuela del Evangelio" que tiene "una gran fecundidad espiritual".

En este sentido, ha recordado las palabras de San Josemaría para pedir "que haya muchas familias que sean hogares luminosos y alegres como fue el de la Sagrada Familia", un lugar, según ha precisado "donde cada uno se sabe amado por sí mismo, tal como es". También ha dado las gracias a todos los padres y madres de familia "que se ocupan de los niños, de los ancianos, de los enfermos".

Además, ha recordado a las familias que Dios las "ama" y "se halla presente" en sus "matrimonios" y les ha recordado, tal y como dijo Benedicto XVI, que "la fidelidad a lo largo del tiempo es el nombre del amor".

Por otro lado, monseñor Echevarría ha explicado que "la muchedumbre" presente este sábado en Valdebebas para asistir a la beatificación de Álvaro del Portillo, más de 200.000 personas, "no era propiamente una muchedumbre sino una reunión familiar, unida por el amor a Dios y el amor mutuo" y ha añadido que ese amor hay que "compartirlo" porque "la bondad de Dios tiende a difundirse".

También se ha centrado en la vida de Álvaro del Portillo, y ha asegurado que mirándola se descubre "la gracia del Espíritu Santo, el don de un amor que transforma". Precisamente, ha señalado que, como ocurrió en el caminar diario del nuevo beato, ya en Madrid, "transparentaba la misericordia divina con su solidaridad con los más pobres y abandonados".

El Papa también ha recordado este domingo a Álvaro del Portillo. "Que su ejemplar testimonio cristiano y sacerdotal suscite en muchos el deseo de Cristo" , ha deseado.

FIELES DESTACAN SU "HUMILDAD"

Entre los fieles presentes, que han tenido que abrir sus paraguas a los pocos minutos de comenzar la Eucaristía, se encontraba Mónica junto a sus seis hijos, desde el más pequeño de seis meses, aún en cochecito, hasta la más mayor, de 10 años. Toda la familia se ha desplazado hasta Valdebebas sábado y domingo para agradecer a Álvaro del Portillo su "humildad y sencillez".

Esta joven madre recuerda, en declaraciones a Europa Press, que "la familia ha sido importante siempre", a pesar de que "hoy en día, desafortunadamente, la familia se deja a un lado y todo el mundo defiende todo menos lo verdaderamente importante".

También han aguantado bajo la lluvia las jóvenes de 16 y 22 años Marie Anne y Nikita, que han llegado de Costa de Marfil solo para asistir a la beatificación de Álvaro del Portillo y a la Misa de este domingo. Mientras Nikita no cesa de mostrar su alegría con su risa, Marie Anne explica que es la primera vez que están en España y en una beatificación. Además, asegura que el largo vuelo de ocho horas ha "merecido la pena" por "Don Álvaro que era una persona increíble, de mucha calidad".

Asimismo, entre los asistentes a la Misa de Agradecimiento, destacaba un grupo de 170 monjas "café con leche", como ellas mismas se llaman por su hábito de este color, de la congregación Hijas de Santa María del Corazón de Jesús.

Una de ellas, la hermana María, explica que fue su madre fundadora la que conoció al nuevo beato y ahora, para ellas, Álvaro del Portillo es "un padre espiritual". "Le admiro por la fe que tuvo, me atrae su humildad", asegura la religiosa, que anima a las jóvenes a que vayan a conocer su noviciado.

Por su parte, Alejandra y Marisa, se paseaban entre la gente repartiendo pulseras de tela de su país, Perú, y ataviadas con los trajes tradicionales de Machupichu. Las dos adolescentes han viajado hasta España con su colegio y sus 26 compañeras de clase y la próxima semana irán a Roma para participar en la audiencia del Papa Francisco. Cuando se les pregunta por el nuevo beato no dudan en asegurar al unísono: "Humilde, maravilloso, que llega fácilmente al corazón".

En continuidad con ese espíritu del beato Álvaro del Portillo, la colecta de las misas de este sábado y domingo se destinarán a cuatro proyectos sociales que el nuevo beato comenzó en vida: La construcción de un pabellón materno-infantil en el Niger Foundation Hospital and Diagnostic Centre, en Nigeria, que favorecerá la atención de 12.000 consultas anuales; un programa para erradicar la malnutrición infantil en Bingerville (Costa de Marfil), que se destinará a 5.000 beneficiarios directos; cuatro ambulatorios en el área periférica de la República del Congo, desde los que se ofrecerá asistencia sanitaria a 10.000 niños al año: y becas para la formación de sacerdotes africanos en Roma.