3 de diciembre de 2020
27 de febrero de 2006

Unos 800 vecinos de Alosno (Huelva) se concentran para pedir justicia por la joven que apareció muerta hace siete años

ALOSNO (HUELVA), 27 Feb. (EUROPA PRESS) -

Unos 800 vecinos de la localidad de Alosno (Huelva) se concentraron hoy en la plaza del Ayuntamiento de la localidad para pedir que se reabra el caso y se haga justicia por Cristina López Muñoz, la joven de la localidad que apareció muerta hace siete años sin que, hasta el momento, se haya detenido a nadie por este caso.

Fuentes municipales informaron a Europa Press de que, aunque en principio se trataba de una concentración "silenciosa", los vecinos decidieron recorrer las calles de este municipio de 2.500 habitantes bajo el lema 'justicia para Cristina' en memoria de esta joven y en un acto surgido a iniciativa de algunas entidades y particulares de la localidad y apoyada por el propio Consistorio.

En el día en que se cumplen siete años de su desaparición, que culminó unos días después, cuando apareció cadáver en un paraje de la Sierra de Huelva con claros síntomas de violencia, los vecinos recordaron a Cristina López con pancartas y la lectura de un manifiesto en el que exigían investigación sobre el caso.

Las mismas fuentes apuntaron que el objetivo de esta protesta es que el caso "no quede en el olvido", después de que, durante este tiempo, no se haya procedido a ninguna detención referente al caso "ni se conozca el estado de las investigaciones o si el caso se ha archivado", a pesar de que la joven fue hallada con claros signos de violencia.

Los hechos se remontan al 2 de marzo de 1999, cuando el cuerpo de Cristina López, que llevaba desaparecida desde el 27 de febrero de ese año, apareció atada de pies y manos y con evidentes síntomas de violencia, en el paraje 'Barranco Hondo' de Linares de la Sierra, en el kilómetro 6,5 de la carretera A-470 (Aracena-Cortegana), gracias a la llamada anónima de un ciudadano de la localidad que encontró el cadáver y alertó a las fuerzas de seguridad.

La víctima, natural de Barcelona y vecina de Alosno, tenía problemas con las drogas y recibía malos tratos de su marido, con el que había contraído matrimonio por la vía civil. Sin embargo, la joven pasaba largas temporadas en el domicilio familiar y estaba mantenida por sus padres porque no tenía actividad laboral estable.