31 de marzo de 2020
25 de agosto de 2008

Accidente Barajas.-Familiares y amigos reciben en Valladolid los restos de Sergio de la Riva

La misa de funeral se celebrará mañana a las 16.30 horas, para posteriormente proceder a su incineración

VALLADOLID, 25 Ago. (EUROPA PRESS) -

Familiares y amigos del joven de 32 años Sergio de la Riva Cuadrado, directivo de una de las plantas de la compañía Pevafersa y del Club Balonmano Valladolid y una de las 154 víctimas de la catástrofe aérea registrada la pasada semana en Barajas, recibieron esta tarde en la capital vallisoletana sus restos mortales, una vez identificados.

El féretro con el cadáver de De la Riva, quien fuera director del centro I+D+i de esta compañía en el Parque Tecnológico de Boecillo (Valladolid), llegó poco antes de las 19.00 horas al Tanatorio El Salvador. El funeral se oficiará mañana, a partir de las 16.30 horas, para luego proceder a la incineración del cuerpo en el Parque El Salvador.

A la llegada de los restos mortales al Tanatorio se vivieron escenas de dolor contenido entre los presentes, fundamentalmente por parte de la familia más directa compuesta por el padre, Miguel Ángel de la Riva, su madre, Emma Cuadrado, y la hija de ambos, Marian, aunque tampoco quisieron faltar a la cita el consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva; el delegado de la Junta en Valladolid, Mariano Gredilla, y el propio presidente de Pevafersa, Vicente Fernández, quien en el mismo siniestro perdió a su esposa y una hermana cuyos restos aún siguen sin ser identificados.

Fue el propio progenitor de Sergio de la Riva el que, acompañado de su hija, atendió a los medios de comunicación para, mostrando una gran entereza, declararse "aliviado", aún dentro de la lógica desgracia, por tener ya a su lado los restos de su hijo.

¡"Qué le vamos a hacer, se nos ha ido"!, dijo resignado Miguel Ángel de la Riva, quien, en declaraciones recogidas por Europa Press, recordó lleno de dolor la ilusión con que su hijo afrontaba la próxima inauguración de una nave de I+D+I de Pevafersa en Boecillo o los nuevos proyectos que quería sacar adelante en Canarias, destino al que se dirigía en un viaje "de ir y volver" cuando perdió la vida.

MÁS FÁCIL QUE TOCARA LA PRIMITIVA.

El padre, quien pensó que era más fácil que le tocara la primitiva a sufrir una desgracia de esta magnitud, también recordó con pesar la "increíble" situación de pesadilla vivida durante los últimos días en Madrid por la incertidumbre de la suerte que habría podido correr Sergio. ¡"No os lo podéis imaginar. Me llamarán, no me llamarán!", exclamó Miguel Ángel, en referencia, sobre todo, a algunos comentarios que escuchó respecto de que los restos de los fallecidos les serían entregados en un saquito pequeño e incluso dentro de una botella, tal y como habían quedado como consecuencia del impacto y posterior incendio.

Pese a todo, Miguel Ángel de la Riva tuvo palabras de agradecimiento por el "fenomenal" trato recibido durante su estancia en Madrid, así como por el apoyo de la Junta de Castilla y León y de los psicólogos desplazados a la capital de España desde la Comunidad.

Junto a Sergio De la Riva viajaban en el vuelo de Spanair que sufrió un accidente el pasado miércoles en el aeropuerto de Barajas de Madrid Pilar Márquez Valle y Julia Fernández Manso, esposa y hermana, respectivamente, del presidente de Consejo de Administración de la empresa zamorana de Toro Pevafersa Energía Renovables, Vicente Fernández.

De este último, que acudió al Tanatorio El Salvador para recibir también los restos mortales de Sergio, Miguel Ángel de la Riva declaró que "está muy mal, y todavía no tiene a su mujer ni a su hermana. A ver si tiene suerte, y cuando las recupere estaremos nosotros también en Toro para recibirlas", añadió.