27 de noviembre de 2020
30 de septiembre de 2006

El director de la Prisión de Badajoz lamenta la muerte del interno y asegura que las medidas de seguridad se cumplieron

El presunto agresor ya había asesinado a otro interno en otra cárcel, aunque su comportamiento en el último año había sido "normal"

BADAJOZ, 30 Sep. (EUROPA PRESS) -

El director del Centro Penitenciario de Badajoz, Carmelo Charlofe, aseguró hoy que "lamenta profundamente" el suceso del pasado jueves en el que un interno fue asesinado por otro de los presos, y aseguró que en el momento del incidente todas las medidas de seguridad se cumplieron. "Fue una actuación imprevisible" que se produjo "sumamente rápido", dijo.

Carmelo Charlofe realizó estas declaraciones a Europa Press, acerca del incidente ocurrido el pasado jueves, en el que un preso de la prisión de Badajoz, A.R.P. de 32 años de edad, mató a otro de los internos, D.S.P., de 26 años, al que le clavó un objeto punzante en el transcurso de una pelea que según los primeros indicios al parecer tuvo su origen en una deuda que mantenía el agredido con su agresor.

Según el relato del director de la prisión, los hechos ocurrieron sobre las 17.00 horas del jueves, cuando se abren las celdas para salir los internos al patio, "los presos van bajando y los funcionarios también, pero evidentemente no bajan al mismo tiempo, y fue en ese momento, cuando entraron en el patio cuando se produce esa discusión".

Explicó que la agresión se realizó con un objeto punzante que el agresor se fabricó él mismo con una pequeña pletina que sujetaba una estantería de su celda, a la que sacó punta, y obtuvo un arma de unos ocho centímetros.

Así, aseguró que el momento de la agresión fue "sumamente rápido", y por eso "no es un problema de que hubiera más o menos funcionarios, aunque hubieran estado 20 en ese módulo no se hubiera logrado parar la agresión". Aseguró que el número de funcionarios era el correcto, así como las medidas de seguridad, "lo que era imprevisible era el comportamiento que tuvo el interno", aseveró.

Por eso, Carmelo Charlofe mostró su convicción en que tras este desgraciado suceso no es necesario poner nuevas medidas de seguridad en marcha, porque "en este centro penitenciario todas las medidas para que no sucedan estos incidentes están puestas, los cacheos se realizan periódicamente, así como las observaciones, pero lo que es imprevisible es una reacción humana de un segundo".

YA COMETIÓ OTRO ASESINATO EN PRISIÓN

El presunto agresor es A.R.P. de 32 años de edad, y está condenado por dos homicidios y un robo con violencia. Cabe destacar que uno de estos dos homicidios lo cometió en otro centro penitenciario en el año 1995.

Por este motivo, Carmelo Charlofe explicó que el interno ha estado desde entonces en el primer grado, que es el régimen más restrictivo, pero en mayo de 2005 se le trasladó a segundo grado, "que es el régimen ordinario, puede tener algún permiso, salir al patio y participar en las actividades del centro. Es un módulo normal".

Explicó que el presunto agresor llegó a la prisión de Badajoz en mayo de 2006, y tanto en la prisión de la que procedía como en la cárcel pacense "no ha tenido ninguna sanción, ninguna falta ni absolutamente nada, por tanto, una vez que se le progresa a segundo grado, lo que se hace es observar qué comportamiento tiene".

Reiteró Charlofe que en el último año el comportamiento de A.R.P. fue "normal, no se le observó nada raro, ni en la prisión que estaba antes ni ahora".

Cabe destacar que el joven asesinado, David S.P., de 26 años, cumplía una condena de 16 meses de prisión por dos delitos, uno contra la salud pública y otro de maltrato, aunque estaba próximo a recuperar la libertad.