Actualizado 28/11/2008 20:29

El dueño de un restaurante australiano caza a unos clientes que se fueron sin pagar gracias al Facebook

MELBOURNE, (OTR/PRESS)

La famosa red social Facebook se la ha vuelto a jugar a uno de sus usuarios. Es casi una leyenda urbana el caso de aquel empleado que fue despedido después de haberle dicho a su jefe que estaba enfermo y éste descubriera las fotos de una fiesta a través de la página web. El último caso de este tipo ha sucedido en Australia, donde cinco jóvenes se pusieron de acuerdo para huir de un lujoso restaurante sin pagar la cuenta. Sin embargo, su propietario supo valerse de Facebook para localizar a uno de los morosos y cobrarse la cena.

Ostras, trucha, emperador rojo, postre y todo regado con algunos de los vinos más caros de la carta del 'Seagrass', un prestigioso restaurante de Melbourne regentado por Peter Leary, fue lo que pidieron los cinco jóvenes, que dejaron un 'pufo' de 340 dólares (267 euros). Al parecer, con la excusa de fumarse un cigarrillo -en Australia cumplen estrictamente su Ley Antitabaco- los comensales salieron del restaurante y aprovecharon un momento de despiste para huir del lugar sin pagar la cuenta.

Sin embargo, cometieron un error. Leary recordó que uno de los morosos había preguntado por una camarera que antes trabajaba para él, por lo que se puso a tirar del hilo. Contactó con dicha camarera y ésta, según informaciones publicadas por Reuters recogidas por otr/press, se puso a buscar a ese díscolo conocido entre sus contactos del Facebook. "Buscamos unos pocos nombres y apareció su cara", relata el dueño del establecimiento, que explica que el moroso aparecía en una foto junto a su novia, otra de las que se marcharon sin pagar.

Con esa foto, su información de contacto: "Supimos dónde trabajaba, en un restaurante cercano". Leary contactó con el dueño de ese establecimiento, donde trabajaban tanto el moroso como su novia, y le explicó la situación, lo que llevó al despido inmediato de ambos. Pocas horas más tarde, el comensal huído regreso al 'Seagrass' para pedir disculpas, pagar la cuenta y dejar una generosa propina. Leary dijo no querer emprender más acciones legales con el joven, porque consideró que ya había tenido suficiente con ser despedido y pasar la vergüenza de tener que regresar para enmendar su acción.

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